Sin dudas las inmobiliarias son uno de los sectores más golpeados por la crisis económica que atraviesa el país. La llegada del cepo cambiario, en el Gobierno de Cristina de Kirchner en 2011, y la falta de créditos hipotecarios hizo que la compraventa de inmuebles cayera abruptamente en la última década, una situación que aún hoy persiste. Para sobrevivir, todo vale: las inmobiliarias desarrollaron desde planes de ahorros, pasando a avocarse a la administración de edificios, hasta convenios con desarrolladores, contadores, escribanos y abogados. Un plan de crisis que le permite al mercado mantenerse tras cinco años de retracción.

Ambito
Según el colegio de escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, el monto equivalente en dólares del total de los actos de compraventa pasó de u$s 310 millones en febrero de 1998 a sólo u$s 52 millones en igual tramo de 2002, y repuntó a más de u$s 425 millones precepo, pero desde ahí volvió a contraerse a u$s 162 millones 13 años después y a u$s 180 millones en la actualidad. Los números hablan por sí solos y el sector se define en situación de crisis. Es por eso que a través de la Cámara Inmobiliaria Argentina hay reuniones constantemente con funcionarios para buscar estrategias que reviertan la realidad, explicó Alejandro Bennazar presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA).

PLAN DE AHORRO

Pero, muchas veces las estrategias que se generan de manera global tienen un proceso más lento y la respuesta positiva tarda en llegar. Es por eso que desde las inmobiliarias surgió el plan de ahorro: es el mismo sistema que se utiliza en el caso de la compra de autos y que está tan aceptado por los clientes. Se paga una cuota mensual y después por sorteo o licitación se accede al dinero para poder comprar el inmueble. Sirve como mecanismo de ahorro ya que se paga todos los meses una cuota y después en el momento en que el inversor sale sorteado logra comprar un inmueble. Se trata de un sistema regulado y seguro, sostuvo Mario Gómez, secretario de CUCICBA y director de Le Bleu Negocios Inmobiliarios, que integra la red de inmobiliarias que ofrece este servicio.

El sistema surgió en 2014 y actualmente existen 50 inmobiliarias que ofrecen a sus clientes esta novedosa forma de inversión. Hubo una experiencia positiva en los años 80 con el círculo inmobiliario y volvió a surgir ante la falta de créditos hipotecarios. Es un modelo que llega desde Brasil en donde funciona excelente hace muchos años. Se están otorgando dos por mes. Es una deuda a 96 meses en donde participan 192 personas, detalló Gómez. Se trata de una actividad regulada por la Inspección de Justicia, lo que le da seguridad y garantía al inversor. Al igual que en un plan de ahorro de autos, se puede ceder la adjudicación a un tercero antes de ser adjudicada la propiedad.

ADMINISTRACIÓN Y LOCACIONES

Otro de los clásicos que le genera caudal de actividad a las inmobiliarias es la administración de edificios y de consorcios. Hoy tomamos muchas administraciones, que si bien no generan una ganancia importante al negocio, logran generar fidelidad en los clientes que a la hora de realizar una transacción más importante también nos eligen, agregó Gómez. Las locaciones son, junto a la administración, lo más buscado y requerido por el sector, aunque la rentabilidad también es muy baja: Estamos entre el 5% y el 10% del valor de cada alquiler, ejemplificó Bennazar.

Para nosotros las obras fueron el refugio para paliar la caída de las ventas. Pero las locaciones de viviendas y de comercios fueron sin dudas las que permitieron equilibrar los números y mantenernos en actividad plena, sostuvo Jorge Toselli, dueño de JT Inmobiliaria y fundador de CIA. Además explicó: La ausencia de demanda en ventas, generó un movimiento de clientes hacia locaciones y eso hizo crecer más las administraciones.

ALIANZAS ESTRATÉGICAS

Generar nuevos vínculos es una de las prácticas más elegidas por el sector. Comenzamos a interactuar con escribanos, contadores y abogados. Así logramos tener el manejo de herramientas como los CEDIN en su momento, indicó Toselli. Otra de las alianzas clásicas fue con los desarrolladores. En muchas oportunidades detectábamos gente con capacidad de ahorro entonces buscábamos desarrollos donde pudieran invertir, desde pozos o diferentes alternativas, agregó.

Desde la CIA, sostuvieron que los últimos cinco años fueron complejos para el sector en el que reconocieron que se debieron cerrar centenares de inmobiliarias a lo largo del país y muchas tuvieron que reducir personal. Fueron años en los que en general nuestro sector vio partir a profesionales en busca de áreas o rubros con ingresos más altos y menos castigados, concluyó Toselli.

 

Ámbito Financiero

Por: Belen Fernandez

Publicado: miércoles 8 de junio