Si bien aún no se reglamentó la Ley 27.264, las inmobiliarias, ahora PyMES, se verán beneficiadas con un tratamiento impositivo diferencial para reducir la carga tributaria.

Según la nota publicada hoy en el Diario Clarín, “se prevé un plan destinado a fomentar las inversiones en bienes de capital y en obras de infraestructura” a continuación el texto completo del periodista José Luis Ceteri en iEco.

…También, se propone realizar una nueva definición y categorización de las PyME considerando además de los niveles de facturación, la ubicación geográfica, el personal ocupado y el valor de los activos. Por último, se otorgan ventajas relacionadas con el sistema de financiamiento para estas empresas que ocupan a la mayor parte de la mano de obra que se ofrece en el país. Aquí sus claves: Los contribuyentes que encuadren dentro de la categoría de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas no pagarán el Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta, a partir del ejercicio 2017.

Las definidas como pequeñas empresas podrán computar el 100% del Impuesto sobre los débitos y créditos bancarios como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias. En cambio, las medianas podrán descontar el 50% de ese impuesto. El cómputo del pago a cuenta podrá realizarse en la declaración jurada anual o en los anticipos de Ganancias. Otro beneficio que se contempla, siempre para ese tipo de empresas, es poder ingresar el IVA de cada mes recién a los 90 días.

La AFIP queda facultada para efectuar tareas de simplificación tributaria con el objetivo de aliviar la pesada carga administrativa que tienen las PyMES. El Poder Ejecutivo podrá otorgar beneficios tributarios diferenciales a favor de las empresas que se encuentren ubicadas en zonas de frontera.

Se crea un Régimen de fomento de inversiones productivas para las PyMES entre el 1 de julio de 2016 hasta el 31 de diciembre de 2018. Se favorecerán las inversiones en fabricación, importación y para la compra de bienes de capital nuevos o usados, excluyéndose automóviles. También, se alentarán las obras de infraestructura.

Las PyMES que realicen este tipo de inversiones, podrán computar el 10% de las mismas, como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias, en el ejercicio que se hace la inversión; hasta el límite del 2% calculado sobre sus ventas. Para las empresas de menor tamaño el límite se eleva al 3% de la facturación.

Para las nuevas empresas habrá posibilidades de cómputo de pago a cuenta en el Impuesto a las Ganancias, del 10% de las inversiones y si queda aún un saldo pendiente se trasladará durante 5 años.

En el IVA, los saldos a favor originados por créditos fiscales técnicos que se logren por esas inversiones, se podrán transformar en un bono que podrá ser utilizado luego para cancelar otros impuestos nacionales.

También determina ventajas financieras, otorgando tasas de interés bonificadas.

Hay que recordar que en el Congreso se encuentra aún sin tratamiento un proyecto de ley de fomento del primer empleo y de regularización del trabajo no registrado. La idea es favorecer la contratación de jóvenes y el blanqueo de hasta 10 trabajadores. Para eso, se propone reducir las contribuciones patronales de la seguridad social y otorgar apoyo económico.

Y en determinadas provincias del norte se prometen mayores beneficios. Se espera que estas medidas no influyan negativamente en el financiamiento previsional…

 

Una nueva figura que involucra al sector inmobiliario que espera la reglamentación y publicación de esta nueva norma.