Toribio Achával, un pionero y referente de nuestro sector se acercó a la sede de la Cámara Inmobiliaria Argentina para interiorizarse de los cambios que se han producido, la Red CIA como herramienta tecnológica y para unir profesionales de todo el país incluso a nivel internacional y no dudamos en la charla en consultar su opinión sobre el sector, el futuro y como vive su empresa el presente frente a las medidas económicas y políticas.

62 años de trayectoria. Lleva el mismo nombre que su abuelo y su padre; también el de su hijo y su nieto, una tradición que continúa.

En los negocios ha marcado un rumbo certero, del mismo modo que cuando está al mando de El Matrero, su embarcación, porque la náutica es su otra pasión, que disfruta desde chico, cuando su padre le enseñó los secretos de un buen navegante.

Recuerda que trabajaba entonces en una empresa que pertenecía al Grupo Tornquist, hasta que un amigo despertó en él la curiosidad de ingresar en la venta de inmuebles.

Con escaso conocimiento y un espacio, el escritorio de su padre, dio los primeros pasos. Busco casa para extranjeros : éste era el anuncio que utilizaba para tentar a algún vendedor. “El desafío se puso en marcha junto con Iván, mi primo, a quien le propuse que me acompañara y no dudó en incorporarse al proyecto”. Enseguida se sumaron otros primos: Hugo, Enrique, Pablo y Martín, hermano de Toribio. Así se formó entonces la firma Achával & Cía. Pero sin suerte.

“Transcurrieron seis meses sin realizar ningún negocio. Mi padre me convenció de que había que esperar un poco más antes de claudicar. Así pasaron otros seis meses y justo cuando estábamos a punto de abandonar surgió la posibilidad de vender un departamento en Malabia y Arenales. Cobramos nuestra primera comisión y enseguida se vendió otro en el mismo edificio.” Esa fue la génesis de una larga trayectoria, marcada por el éxito.

Durante su activa vida de negocios en la firma marcó un estilo, también un ritmo, porque abarcó todos los rubros del sector inmobiliario. Compara el éxito de su empresa inmobiliaria con un barco: “Sin equipo, sin velas, sin cocinero, sin navegador y sin un clima cordial no es posible navegar. Lo mismo sucede en una empresa. Estoy muy agradecido a todos los que pasaron por aquí y a aquellos con los que trabajé. Fue una experiencia muy valiosa.”

Gracias por compartir este momento con los directivos de nuestra querida institución y permitir scarnos una foto con usted juanto a Alejandro Bennazar, presidente de la CIA, Federico López Castromil, Vicepresidentes primero, la Sra. Linkonienen, representante legal y miembros del Consejo Directivo.

Fuente: La Nación