El sistema de ahorro permite adquirir partes de una unidad en construcción. Está pensado para pequeños ahorristas.

Para aquellas personas que no pueden acceder a un proyecto desde el pozo, existe una opción de resguardo del valor del dinero. Se trata del crowfunding, una modalidad de inversión en la que se puede adquirir unidades por partes en emprendimientos que estén en desarrollo o a punto de iniciarse.

Una de las empresas que lo ofrece es el Grupo FBA a través de su producto Metroahorro. “Al adquirir una unidad crowfunding se accede a una parte de una propiedad a elección del inversionista entre las propiedades administradas fiduciariamente. La operación se realiza a través de certificados de participación emitidos como resguardo por la firma”, explica Roberto Santoro, Presidente de la compañía.

Metroahorro funciona como un sistema de ahorro previo que se actualiza mensualmente por el índice de la Cámara Argentina de la Construcción. El interesado debe contar con un ingreso mínimo de más de $ 30.000 y elegir el emprendimiento en el que quiere participar. En este caso, la fiduciaria cuenta con cuatro opciones entre los proyectos que administra: Torres del Parque I, II y III y Plaza Garay, todos en la CABA.

Para Santoro, “Metroahorro deja una mayor rentabilidad que cualquier otro producto inmobiliario, porque no involucra gastos como escrituras, impuesto de sellos, bienes personales ni impuesto a la ganancias”. La empresa propone una renta anual del 16 % directa por sobre la actualización del índice de CAMARCO por la duración del período de inversión. Esto significa que el rendimiento será mayor cuanto antes se ingrese en el sistema.

La renta se compone de la actualización del aporte mensual (estipulado por la CAMARCO), de modo que cuando finaliza la inversión se reintegra el monto aportado, las actualizaciones y el 16% de la rentabilidad establecida al comienzo del contrato.

Para dar un ejemplo: “Si la inversión es de $ 100.000 y la actualización de la Cámara fue del 38 %, el inversor retiraría $ 138.000 más la revalorización del 16 %, es decir, $ 154.000”, explica Santoro.

El único gasto que hay que contemplar es del 4% en concepto de administración, y se calcula sobre el monto original invertido.Al momento de acceder a esta modalidad de ahorro, el inversionista firma un certificado de participación en el fideicomiso, que puede ser vendido en cualquier etapa del proyecto. Esta acción se denomina “rescate”, e implica que el aportante puede retirarse antes de que la obra esté terminada, llevándose el aporte actualizado por el índice más la tasa pasiva del Banco Nación.

Esta clase de negocio comenzó a ofrecerse en 2016 y, “aunque es un instrumento con poco desarrollo en el país, ya está ganando adherentes”, sostiene Santoro.

 

Fuente: Clarin.com, ARQ, Inmobiliario 29/11/16