Por Sergio Darío Betchakdjian.

El Código Civil y Comercial de la Nación, vigente desde el día 1° de agosto de 2015, ha incorporado el contrato de leasing de manera autónoma (arts. 1227/1250). No obstante ello su régimen no está íntegramente tratado dentro de ese cuerpo legal. Aún quedan vigentes normas de la ley 25.248, porque ella sólo ha sido sólo parcialmente derogada (art. 3° inc. f, ley 26.994). Específicamente permanecen activas las que refieren a los efectos del concurso o quiebra del dador y del tomador o la relativas a los temas impositivos de bienes destinados al leasing, entre otros puntos.

Concepto: El leasing es un contrato celebrado entre una parte llamada dador que conviene transferir a otra denominada tomador la tenencia de un bien cierto y determinado para su uso y goce, contra el pago de un canon y le confiere una opción de compra por un precio (art. 1227).

Así distinguimos

I. Partes:

     1. El dador: persona humana o jurídica que se obliga a transmitir la tenencia del bien. Es el propietario de aquél o tiene la facultad para darlo en leasing, antes de la celebración del contrato.

  1. El tomador: persona humana o jurídica que recibe la tenencia del bien. Abona un canon y ejerce la opción de compra por un precio.
  2. B) Objeto: Cosas muebles, inmuebles, marcas, patentes, modelos industriales y software (art. 1228). Por la temática que surge del título de este trabajo sólo se hará referencia al régimen aplicable a los inmuebles.
  3. C) Canon: pago periódico de un monto, conforme lo pactado contractualmente (art. 1229). Incluye la amortización del valor del bien, gastos e intereses. Esa es la diferencia con el canon locativo (precio en la locación de cosas).
  4. D) Tenencia: relación de poder de una persona con una cosa, actúa como representante del poseedor (art.1910). Sólo se detenta materialmente la cosa. Es igual que en la locación.
  5. E) Uso y Goce: refiere a la utilización de la cosa y la percepción de los frutos que genere (art. 233).
  6. Precio de opción de compra: fijado previamente en el contrato o que sea determinable, conforme pautas pactadas (art. 1230). La ley deja librada a la voluntad de las partes la determinación del criterio por el que se establecerá el precio de la opción de compra: determinado, determinable o según sea el tipo de bien objeto del contrato.

II. Caracteres:

   En un contrato bilateral, crea obligaciones para ambas partes; oneroso porque hay canon y precio a modo de contraprestación; conmutativo con ventajas o desventajas ciertas para las partes; formal por escritura pública para el caso de inmuebles (art. 1234). Cabe aclarar que no está prevista la pena de nulidad. Por eso si se realiza por instrumento privado, vale como contrato mediante el cual se puede exigir la formalidad solemne (art. 969); nominado porque está regulado específicamente; es acto de disposición ya que debe necesariamente incluye la opción de compra. Por eso mismo se requiere asentimiento conyugal o unión convivencial registrada (arts. 456 y 522); de tracto sucesivo en tanto perdura en el tiempo.

III. Registración:

               Como parte de la publicidad y para hacer oponible el contrato a terceros, se debe inscribir con fines declarativos en el Registro de la Propiedad Inmueble. Se puede realizar a partir de la celebración del contrato, sin vinculación con la fecha de entrega del bien. Pero para que los efectos del contrato se hagan extensivos a terceros desde esa fecha, la inscripción deberá practicarse dentro de los cinco días hábiles posteriores. Pasado ese lapso, será oponible desde el día de la registración. La inscripción se mantiene durante veinte años, con renovación antes del vencimiento, a pedido del dador u orden judicial. (art. 1234).

               El Registro deberá expedir informes o certificados que indiquen la inexistencia de inscripción de contrato de leasing sobre un determinado bien, con eficacia legal hasta 24 hs. de expedido (art. 1235).

IV. Ventajas:

         Es un contrato que puede ser utilizado con variadas finalidades, habilitando la comercialización de inmuebles, edificados o no. Se trata en suma de una modalidad mejor y un poco más prolijamente legislada, que se agrega a las ya tradicionales.

De tal forma, el dador sigue siendo el propietario del inmueble hasta que se ejerza la opción de compra, sin necesidad de garantizar la operación con otros contratos accesorios (fianza, por ejemplo). Para el tomador representa la certeza que si paga el canon y ejerce la opción de compra, tendrá un mejor derecho sobre el bien respecto de otras personas. En especial si se trata de embargantes del dador pues cuando se trabó la medida sabía que estaba condicionada a la opción de compra. En caso de encontrarse inhibido el dador, se requerirá el levantamiento judicial de la medida al sólo efecto de escriturar.