La herencia de Melconian a González Fraga: los créditos hipotecarios ya atraviesan un verdadero “boom”
“Quiero un país donde todos sean propietarios. La cuota tiene que equivaler a un alquiler”, dijo antes de asumir. El funcionario se autoimpuso un objetivo de difícil cumplimiento. No obstante, tendrá como punto de partida un panorama más que alentador: los créditos UVA crecieron 530% en pocos meses.
Fuente: iprofesional.com. Por Rubén Ramallo

Estas fueron las primeras declaraciones de Javier González Fraga luego de que se hiciera pública su designación al frente del Banco Central.  Dijo lo que buena parte de la sociedad quiere escuchar y sus palabras sonaron como música para los oídos. En una primera impresión, el objetivo luce tan alentador como inalcanzable. Tanto, que si llegase a cumplirlo podría postularse como presidente e incluso ganar, dada la importancia que le asignan los argentinos al techo propio.

Pero claro, antes de subirse a semejante tren de optimismo conviene repasar cómo está hoy en día el mercado del crédito para la vivienda. En otras palabras, cuál será la “herencia recibida”.  Por lo pronto, González Fraga no enfrentará un escenario tan complejo como el de su antecesor, Carlos Melconian. Más bien, observará que los créditos a tasa variable terminaron el 2016 con una tendencia a la suba tan marcada que muchos ya califican como “boom”.

Tal es así que los hipotecarios ya aprobados y adjudicados, en conjunto por la banca pública y privada, durante 2016 sumaron más de $18.000 millones.

– El Banco Nación entregó hasta diciembre $8.000 millones

– El Banco Santander Río, unos $10.000 millones

– El Banco Hipotecario, cerca de $400 millones

– El Galicia, un total de $200 millones

Los montos colocados mes a mes superaron ampliamente las expectativas de los ejecutivos bancarios y también de los funcionarios del Banco Central. Sólo en diciembre se colocaron casi $2.400 millones de nuevos créditos y, de ese total, el 80% fueron a tasa variable, según datos del BCRA.

González Fraga, hombre de números, buscará las estadísticas de meses anteriores para indagar acerca de la evolución de esta línea de financiamiento.  Se sorprenderá gratamente al ver que los hipotecarios a tasa variable aumentaron la friolera de un 530% en los últimos seis meses. Son los que ajustan por “UVA”, es decir, en función del índice de precios al consumidor.

Volverá a hacer las cuentas para asegurarse que no hay ningún error de cálculo y luego posará su mirada en el archivo excel que hace referencia a los préstamos para la vivienda otorgados a tasa fija. Hará la cuenta una y otra vez y constatará que también repuntaron muy fuerte: casi un 150%. Finalmente, irá a la columna del archivo que dice “monto total” y levantará las cejas asombrado al ver que la calculadora le indica que creció un impactante 380%.   Con estos números sobre su escritorio, comenzará a hilar un poco más fino. Indagará sobre las entidades que están entregando hipotecarios y contará un total de 14.  Repasará una por una y verá que todas muestran elevadas tasas de crecimiento.

Ya a esta altura, llamará a alguno de sus asesores y juntos comprobarán que el impulso de las nuevas líneas UVA ha sido tal que, en apenas un semestre, duplicaron su “share” con respecto a los de tasa fija. De “1,7 veces” (variable vs. fija) la relación pasó a 4,3 veces. Todo un síntoma de cambio en la forma de pensar de muchos argentinos, si se tiene en cuenta el tradicional pánico a endeudarse a un tipo de interés sujeto a modificaciones.

También este repunte muestra con claridad el buen recibimiento que vienen registrando las líneas que actualizan la cuota según el índice de precios al consumidor. Fuentes del sector financiero sostienen que buena parte de los créditos colocados corresponden a la versión actualizada del Procrear, a 10 y 20 años, que ajustan por UVA más un adicional del orden del 5% según la entidad bancaria.

En este plan, el crédito máximo es de $1 millón y el precio de la propiedad no puede superar el millón y medio.  Incorpora una bonificación no reembolsable, a cargo del Estado nacional, de entre $100.000 y $300.000, según el valor del inmueble y la composición del grupo familiar.

Cuando Fraga, en su planilla de Excel, llegue al renglón “Banco Nación” encontrará una aclaración al pie de la página. La propuesta diseñada por su antecesor constaba de tasa fija en los tres primeros años y variable en los siguientes. El mecanismo de actualización no es por inflación (como en los UVA de Sturzenegger) sino por el coeficiente de variación salarial (CVS).

– Bajo esta metodología, la entidad registró un récord en diciembre: 1.180 escrituras, casi un 60% más que el mes anterior. 
– Además, cerró 2016 con cerca de 6.000 (escrituras), que involucran $4.128 millones.
“El interés ha ido aumentando con el correr de los meses. La tendencia fue claramente ascendente desde junio, cuando lanzamos nuestra propia línea”, aseguró Melconian.