El género femenino tiene un rol fundamental en el sector bienes raíces a nivel global. Todo hace pensar que la profesión permite una labor in house o de horarios flexibles que se acomodan al ritmo de vida intenso que llevan las mujeres en nuestro país. Se muestra “versátil” al resto de las responsabilidades que asumen la mayoría de ellas en su vida cotidiana.

Pero el modelo de “mujer” no recae en un solo paradigma. En ellas confluyen el ensamble complejo de atender a los hijos, resolver cuestiones domésticas y a su vez, asumir grandes desafíos profesionales. Por separado, parcialmente o todo junto y al mismo tiempo, la versatilidad femenina se pone a prueba y elegir un modo de subsistencia que exige capacitación, entrenamiento pero a la vez satisfacción personal y económica, halla en el rubro inmobiliario, un espacio próspero.

La Cámara Inmobiliaria Argentina cuenta con un gran número de asociadas, directivas y con cargos de máxima responsabilidad como es la conducción del Instituto de Capacitación Inmobiliaria. La mayoría de los lectores en las redes y sitios webs de la entidad, son mujeres. Su interés por el crecimiento, el aprendizaje y la innovación se vive en los claustros del ICI, así como la representatividad en el Consejo Directivo de la CIA.

Ante la pregunta: ¿por qué eligieron el sector para desarrollarse profesionalmente?, 5 empresarias se animaban a responder.

Según María del Carmen Linkoniene, titular de la empresa que lleva su apellido situada en el barrio de Balvanera, todo empezó fortuitamente. Primero una guardia para cubrir una urgencia y al cabo de un tiempo, descubrir su profesión. Más tarde, el estudio hasta ser titular de su propia firma. Ana María Mantegna, corredora de Neuquén, destaca el valor dinámico y a la vez gratificante de la actividad. Ambas coinciden en que la negociación y el involucramiento con las situaciones sociales y emocionales de las partes interesadas en un bien, son virtudes innatas de la mujer. Todas las entrevistadas acuerdan que “el desafío” es lo que más las seduce. La Lic. Gabriela Goldszer de Ocampo Propiedades en cambio, asegura que mientras cursaba sus estudios de administración de empresas, le tentó pertenecer al sector que a su criterio, es el más dinámico de la economía.

Pero, ¿Cuáles son los obstáculos más difíciles que tengan que ver estrictamente con el género?

Ana Simeone afirma contundentemente que la discriminación de género es un obstáculo real y que en muchas ocasiones, sobre todo en sus inicios, ha tenido que verse obligada a demostrar que era competente.

La reconocida empresaria, al frente de la pujante comercializadora de bienes corporativos que lleva su nombre, menciona el dificultoso camino que debió atravesar hasta lograr que los corredores la llamen “colega”, a pesar de su trayectoria y de la masividad de los temas de género instalados en la opinión pública.

En contraposición, Goldszer declara: “Nunca sentí que “ser mujer” me colocará en un lugar de dificultad, complejidad o debilidad… “

La salteña Magdalena Day Araoz, dedicada a los desarrollos inmobiliarios, dice que la inserción para dar sus primeros pasos en ese campo profesional liderado por hombres tuvo sus complicaciones. Pese a esto coincide con Linkoniene; hallaron en los hombres más cercanos el apoyo legítimo y la confianza para tomar envión y dar el puntapié inicial a sus proyectos.

La maternidad no es un problema pero si un desafío no menor. Enfrenta a repartir la atención entre los hijos y el trabajo. Es una realidad en todos los ámbitos laborales que exige al menos: “dividir los tiempos” según afirma Day Araoz.

Simeone también hace referencia al tema. Tiene 4 hijos y 11 nietos que la obligaron a “compatibilizar” durante 42 años de trabajo, su rol de madre con el de empresaria.

Cuando de las parejas se trata, en algunas circunstancias surgen pequeñas grandes luchas de poder y es difícil que los maridos comprendan la dimensión de lo que la mujer pone en juego, hay casos en los que esto termina con la relación.

Ser mujer en el sector impone obstáculos, ¿cuáles son los beneficios de ser mujer para insertarse en el mercado?

La empatía para escuchar y transmitir, la sensibilidad para comprender las necesidades de los clientes, la convicción para llevar adelante o ponerse al frente de los proyectos y la posibilidad de estar atentas a un universo de tareas, todas al mismo tiempo, las hacen excelentes candidatas a ocupar cargos estratégicos y a encontrar en el negocio del real estate, una oportunidad laboral.

Según Simeone “Las mujeres tenemos que confiar en nuestra capacidad de ver las cosas de formar integral o, bien llamado, el fenómeno de multitasking, esta es una de nuestras fortalezas.” Intuición, sensibilidad, vocación y contención son virtudes que todas mencionan.

¿Qué rol juega la feminidad en la profesión; irremediablemente se debe asumir una actitud masculina para triunfar?

No, hay que sostener lo femenino y no forzar una “metamorfosis” recurriendo a actitudes masculinas, según Simeone. Day Araoz, Linkoniene y Mantegna, apoyan esta idea y opinan además que la mujer debe ser “ella misma”, que el género no debe ser la ventaja diferencial sino las aptitudes profesionales y la capacidad de trabajo.

La mujer no debe asumir un rol masculino pero todo el liderazgo que implica dirigir una empresa muchas veces está asociado a la masculinidad. Sin embargo cada vez más las mujeres líderes ocupan puestos claves en las organizaciones” concluye Goldszer.

Para concluir, ¿qué beneficios le aportará a una empresa real estate la contratación de una mujer? “La capacidad de liderar desde un lugar empático, poniéndose en el lugar del otro, porque históricamente ya nos hemos puesto en el lugar de nuestros hijos, esposos, madres. Sabemos ver a través de ojos ajenos y captar necesidades, temores e inquietudes. Y a partir de allí, responder con una mirada puesta en lo afectivo, pero no por eso menos efectivo. Por último, la capacidad de adaptación a cambios de planes, problemáticas e imprevistos.” Afirma Ana, una empresaria definitivamente de fuerte carácter y alto perfil. María del Carmen está convencida de que las mujeres llegan al mismo objetivo que los hombres pero yendo por caminos distintos. “Una mujer elige Ser y Hacer”, agrega la empresaria patagónica.

El mercado inmobiliario es propicio para que las mujeres se inserten laboralmente. Como asistentes, vendedoras, como CEO y como empresarias. Ofrece una amplia diversidad de opciones que no tienen techo si se capacitan y se entrenan.

Deben ser ellas las primeras en dejar de lado prejuicios y viejos mitos enquistados en el sector para buscar en su interior un modelo de cómo llevar adelante su rol y cuáles son los sueños que persigue. A partir de allí y como en todos los ámbitos sin distinción de género, la fortuna, el contexto, las oportunidades harán que los puedan ver realizados.

 

Agradecemos a

Magdalena Day Araoz, MDay Loteos, Pcia. de Salta

Gabriela Goldszer, Ocampo Propiedades, Cdad. de Buenos Aires

María del Carmen Linkoniene, Linkoniene Propiedades, Ciudad de Buenos Aires

Ana María Mantegna, AMM Inmobiliaria, Pcia. de Neuquén

Ana Simeone, Ana Simeone Inmuebles Corporativos, Martínez, Pcia. de Buenos Aires