En las últimas semanas los argentinos vivieron una suba del dólar de dos pesos y en todos los ámbitos la incertidumbre se multiplicó. Y quienes estaban en medio de un proceso de crédito hipotecario o al menos estaban pensando en entrar sintieron cómo esto afectaba sus planes, dado que los inmuebles todavía se cotizan en dólares.

Así, los más afectados fueron quienes habían ingresado su carpeta al banco, con una tasa determinada para una propiedad y en medio de la demora del proceso vieron cómo esta aumentaba su valor. El problema no se refiere solamente a las tasas, sino que el mercado inmobiliario se rige por el precio del dólar.

Ante coyunturas como estas, el interés claro de las inmobiliarias es que las operaciones no se detengan, facilitando el proceso tanto al banco como a los potenciales compradores de inmuebles.

La Cámara Inmobiliaria Argentina trabaja actualmente en esa dirección y para facilitar esta instancia presentó un proyecto a bancos públicos y privados para que las operaciones sean desde un comienzo y hasta el final en UVA, la unidad de valor adquisitivo que lanzó el Banco Central hace ya más de un año, para ajustar los créditos en la Argentina.

Así lo informó el presidente de la entidad, Alejandro Juan Bennazar, en una entrevista con El Tribuno en la que también minimizó el efecto de la fluctuación del dólar en los créditos hipotecarios, aunque aconsejó a los compradores llegar a un acuerdo de venta claro que contemple las variaciones de los precios.

Con el dólar volátil, ¿conviene tomar créditos hipotecarios?
Lo importante acá es considerar que la persona no está tomando en dólar el crédito, lo está tomando en UVA. O sea que, convenir el crédito, es aconsejable tomarlo. Por otro lado, la fluctuación del dólar es eventual y nadie está teniendo mayores problemas que el retardo de una decisión para quien tiene que firmar una nueva oferta.

¿Pero no se puede negar que existe un problema?
No es tan complicado el problema. Al que firmó, de alguna forma se le busca solución, e incluso ya hay bancos que están tomando mecanismos para no perder ese cliente y le están facilitando el ingreso. El problema de las personas hoy consiste en las dificultades que se presentan para ingresar, no para el futuro. Entonces la idea es que ese incremento lo consiga de alguna forma o los bancos le están buscando también la vuelta. En la mayoría de los casos planteados lo están solucionando.

¿Cómo están ayudando las inmobiliarias a paliar esta situación?
La Cámara Inmobiliaria Argentina armó el jueves el primer equipo de cuarenta precalificadoras de crédito con un sistema de prescoring -evaluación preliminar de una solicitud de crédito- directamente con el banco, y lo que haremos es reducir la línea de tiempo que estaba entre noventa y 120 días.

¿Es beneficioso bajar los tiempos?
Así es. Después de esta prueba piloto, la intención es que la precalificación la tengamos en el día o a más tardar en dos días, y lo que es calificación que compete al banco, este se compromete a tenerla en no más de dos semanas.

¿Será importante el número de tasadores?
Precisamente, el otro paso de acá a quince días es hacer una nómina de tasadores directamente en la Cámara Inmobiliaria Argentina, con normas de tasación para los bancos y tratar de reducir los actuales 45 días a un máximo de treinta. Con esto, el delay actual para que el individuo se haga del crédito, que está entre los 90 y los 120 días, lo estaríamos reduciendo a entre 45 y 60 días, con lo que la tasa de riesgo es mucho menor. El primer ejercicio durará quince días, una vez corregido ese prototipo la idea es que nuestros socios en todo el país tengan un sistema de precalificación donde esté el banco cerca.

¿Cómo es el plan para que las inmobiliarias coticen en UVA?
La idea es que nuestros tasadores tasen en UVA, oferten la propiedad al público en UVA y se termine la operación en UVA. Lo que necesitamos para que eso suceda es que los bancos, cuando precalifican y califican el crédito en cuestión de días, ese crédito ya quede congelado en “x” cantidades de UVA para que, si el delay del tiempo se va a sesenta o noventa días la UVA se vaya actualizando y el impacto sea menor.

¿En qué tiempo considera posible que esto se aplique?
Tenemos muy buena señal del mercado financiero porque les interesa sobremanera y es un campo de acción muy ventajoso tanto para la familia inquilina para que se transforme en propietaria como para el banco para capturar ese crédito y que la persona se transforme en cliente fiel de la entidad.

¿No puede haber alguna reticencia de los mismos propietarios, acostumbrados a tasar en dólares?
La cultura que hay con el dólar de hace ya cincuenta años no va a ser fácil cambiar, pero a nivel país hay más de 25.000 inmobiliarias que, si esto se empieza a tomar como norma, pueden intentar cambiar en parte esta oferta. No toda porque hay quienes pensarán en dólares, otros en pesos y otros en UVA. Pero para el que quiere vender una propiedad, hoy la mayoría de los créditos son en UVA… el plan no es nada ilógico. En Chile se tasa, se oferta y se cierra la operación en UF. Cada uno es libre de pactar la moneda pero creemos que es una medida bastante interesante para buscarle algo sencillo a la gente. Creemos que si el crédito es en UVA, lo ideal es tasar, ofertar y vender en UVA.

¿Hasta ahora qué bancos dieron su aval a este proyecto?
Se lo hemos comentado a todos los bancos y lo están tomando con una buena mirada. No es fácil porque ellos deben buscar la normativa. Es como la circular 6.250 de incorporar a los créditos los boletos de compra como garantías de financiamiento.

¿Ya se viene conversando?
Eso se habló hace treinta días y las normativas van a llegar a fines de agosto o comienzos de septiembre, y ojalá que se puedan llevar adelante.

¿En estos días sintieron una disminución de las operaciones inmobiliarias?
No, al contrario. Va en ascenso permanente y no vemos todavía una problemática. Más allá de la coyuntura de estos días con el movimiento del dólar, es lo normal y lógico. Mientras no se cambie eso, cada vez que haya estos síntomas tal vez se retrasa la decisión pero las consultas siguen en aumento. Es muy grande la necesidad de una casa propia y con estos créditos la cuota es prácticamente igual o inferior a un alquiler.

¿Observa una reacción rápida de los bancos ante estas coyunturas?
No. Los bancos tienen en principio la problemática de estar rearmando todas sus estructuras de crédito. Por eso algunos bancos pidieron el apoyo de la Cámara Inmobiliaria para facilitar y acompañar al cliente hasta el final del crédito.

¿Entonces el mensaje de la Cámara para la gente es básicamente que no tema por estas subas?
En realidad el mensaje es que sigan viendo las propiedades, que sigan cerrando lo que tiene que ver con la oferta y compra, y donde haya una intranquilidad que pacten de entrada una posible fluctuación del dólar o cierren con una cantidad de UVA. Que le busquen algún mecanismo de entrada pero a lo largo del tiempo es donde se mide si el crédito es bueno, malo o regular. Hoy por hoy, los créditos son muy accesibles, de una cuota similar a un alquiler y vale la pena porque la familia inquilina por primera vez tiene la posibilidad de ingresar a un crédito y tener una vivienda propia. Entonces, antes de pactar con una inmobiliaria que se saquen todas las inquietudes porque las inmobiliarias quieren que la operación se concrete de la mejor forma posible. Seguramente lo van a asesorar de la mejor manera e intentarán que entre las partes haya un mecanismo con esta variable o que al menos se contemple la situación.

Fuente: El Tribuno

http://www.eltribuno.info/salta/nota/2017-7-29-20-53-24–lo-ideal-seria-que-la-tasacion-la-oferta-y-el-cierre-de-una-operacion-hipotecaria-se-realice-en-uva