El aumento del valor del dólar en las últimas semanas “movió” el mercado inmobiliario. Generó desde caídas en las consultas hasta renegociación de los valores, en especial en los casos de los créditos hipotecarios y cambios en las condiciones de los préstamos.

Ante esta situación algunas entidades, caso Banco Nación, decidieron ampliar la relación cuota/ingreso de los créditos para vivienda. La elevaron del 25 al 30% de los ingresos familiares, de modo de ampliar el préstamo ya otorgado o a otorgar para cubrir el mayor valor en pesos de los departamentos o casas. Y aparecieron distintas propuestas que van desde que todo el circuito que va desde la tasación, obtención del crédito y escrituración se compute en UVA (unidad de valor adquisitivo creada por el Banco Central) un indice que ajusta las cuotas y el capital del crédito hipotecario con la inflación, o que el comprador pueda contratar un seguro de cambio por el lapso que va entre el préstamo y la concreción de la compra.

A esto se agrega que, tonificados por la mayor demanda —como consecuencia del blanqueo y los créditos hipotecarios— los precios en dólares de las propiedades siguieron en alza, y se espera que puedan aumentar en torno de un 8%.

¿Por qué en momentos en que repuntaba el mercado inmobiliario apareció esta movida? Básicamente porque las propiedades cotizan en dólares y los préstamos se otorgan en pesos. Y en los últimos días creció aún más la incertidumbre sobre la evolución futura del dólar.

Por ejemplo, a quien le asignaron un crédito por $1.560.000, los primeros días de mayo le significaban US$ 100.000. Por los plazos propios que dura el trámite del crédito, si el dinero estuvo disponible para escriturar durante esta semana, esa suma equivale a US$88.100, una diferencia de casi US$12.000. Así, para que la operación se realice, alguien tiene que poner o resignar esa diferencia, o compartirla, y puede implicar que el comprador necesite que le amplíen el préstamo, incrementando la relación cuota/préstamo o los propios plazos del préstamo.

Hasta ahora, cuando las diferencias eran menores, en la mayoría de los casos hubo renegociaciones entre compradores y vendedores, pero desde hace pocos días se incrementó la volatilidad del dólar. También se observó una retracción de la demanda a la espera de una mayor claridad sobre la evolución de los precios y del valor del dólar.

Alejandro Bennazar, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA), dijo que se conversó con algunos bancos para que, ante desfasajes importantes, se reanalice la operatoria y se amplíe el crédito, con un ajuste de las cuotas o extendiendo los plazos del crédito. También planteó que las operaciones —tasar, ofertar y vender— se realicen en UVA, con lo que automáticamente se ajusta el monto del crédito.

Otra variante es que los compradores cubran la operatoria con un seguro de cambio o contrato de dólar futuro por el plazo entre la obtención del crédito y la escrituración. Según ese plazo, el costo podría rondar el 3% y la operación podría realizarse directamente con el propio banco.

Según el Banco Ciudad, la cantidad de actos de compraventa de propiedades en la Ciudad de Buenos Aires registró un crecimiento del 39,2% interanual en junio y un rol cada vez más relevante del crédito hipotecario, que abarcó al 22% de las escrituras, su nivel más elevado en más de una década. Y los préstamos hipotecarios crecieron un 4,9% mensual y 34% interanual, concentrando las financiaciones en UVA alrededor del 70% del total, frente a un 50% durante mayo. Los datos preliminares indican que julio podría marcar un nuevo récord de colocaciones de hipotecarios UVA, “habiéndose otorgado ya más de $12.400 millones bajo esta modalidad desde su lanzamiento a mediados del año pasado”, dice el Ciudad.

Fuente: Diario Clarín

https://www.clarin.com/economia/temor-desata-subida-dolar_0_Bkja61YIb.html