Es una frase popular que se aplica cuando no se aprovecha una oportunidad. Como si en un caso  de alta conveniencia tomar el tren que se detiene en la estación a determinada hora y, por no tomar los recaudos necesarios, llegamos tarde a la estación. El tren no espera. A la hora que tiene programada sigue su marcha.

Aplicando esta frase al sector inmobiliario, llegó el momento en que se abren amplias oportunidades de hacer negocios. Es que la sociedad argentina recibe ofertas de créditos hipotecarios de diversas características y condiciones que serán aprovechados por jóvenes que programan  emanciparse de sus familias; parejas que podrán concretar su 1ra. vivienda; familias que en su ampliación natural necesitan más ambientes;  aquellas que podrán hacer frente a la compra de vivienda propia por un desembolso mensual simil al de un alquiler;  otras que aspiran a mejorar su “habitat” actual. Y podremos encontrar otras motivaciones que movilizan a gran cantidad de público. Además de la natural movilización que en el sector implica  la oferta masiva de los créditos hipotecarios , tanto en inversores, desarrolladores, constructores, corredores inmobiliarios.

En esta última franja – que es en el que se inicia el negocio – es donde se deben tomar todos los recaudos para no perder “el tren”, digo la oportunidad de comenzar, formalizar y concretar el negocio.

Contactarse con las entidades bancarias con las que se está más relacionado  para conocer en la mayor profundidad posible las condiciones, alcances y  posibilidades de la oferta crediticia.

Trabajar en los clientes posibles – aquellos que tomamos contacto en algún momento – para invitarlos a que conozcan la oportunidad  y los beneficios de los nuevos planes.

 Contactarnos con clientes “inquilinos” para informarles de la oferta de los créditos hipotecarios,  provocándoles la comparación  de valores con los referidos al alquiler. Muchas personas, ante el desconocimiento no se motivan a encarar un cambio de situación.

Ampliar el ofrecimiento a todo quien mantuvo un contacto o relación con nuestra gestión. El axioma “la oferta genera la demanda” es válida. Es que todo compite con todo. Las vacaciones son un competidor; los viajes son otro; el cambio de modelo de auto, se erige como otro más; y podremos considerar otros a la renovación de  artefactos del hogar  de alto costo, incluyendo reformas constructivas mayores.

Lo importante es que “tenemos un tema importantísimo” para aproximarnos  a clientes posibles, activos y anteriores.  Organizar reuniones; presentar los productos; brindar la información adecuada;  en suma: crear dinámica; proponer oportunidades;  brindar asesoramiento; generar negocios. En definitiva: ejercer la esencia de la profesión.

El tren está llegando, no lo dejemos pasar!

Octubre 2017   –  Prof. Jorge Aurelio Alonso