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Autos de colección, vagones de la línea A de subte, medallas antiguas del Banco Río encontradas en sus cajas de seguridad, rieles y otras chatarras de Ferrocarriles Argentinos, tubos para extraer petróleo y maquinaria variada. Todo esto y mucho más se puede comprar con sólo apretar una tecla de la PC, tableta o teléfono celular, gracias a la “magia” de las subastas online.

Para poder participar hay tres requisitos: ser usuario de la página de subastas (http://www.narvaezbid.com.ar, http://www.subastasadrianmercado.com.ar o http://www.globalremates.com.ar, entre otras), pedir habilitación para una subasta (aceptando las condiciones que pone la empresa para vender), y prestar un seguro de garantía de oferta, que ronda entre los 3000 y 5000 pesos (si resulta ganador va a cuenta de la comisión y, si no, se lo devuelve a las 72 horas).

“Lo que hemos logrado es la democratización de la base de compradores. Esto lo que hizo fue romper las ligas que fijaban los precios en las subastas, por lo cual los valores de venta se mejoraron mucho. Hoy todo el proceso es trazable y auditable; cada vez que termina una subasta la empresa vendedora recibe un reporte (montos, ganadores, lugar del país, etcétera)”, comenta Juan Pablo Ardohain, gerente general de Narváez Superbid, una de las empresas de subastas online que operan en la Argentina y la región.

Adrián Mercado, CEO del Grupo Adrián Mercado, da un ejemplo claro de lo que son estas subastas. “Las maquinarias están en Valentín Alsina, por caso, y el salón está en un hotel. Hay cámaras que muestran al martillero y detrás de él se ve la pantalla con una foto del producto que se está rematando y las ofertas que van cayendo. El oferente del otro lado está viendo en su dispositivo al martillero y a la pantalla, y con un solo clic puede ofertar, de acuerdo con lo que va diciendo el martillero”, explica.

En este último año y medio se está empezando a notar que la gente está participando un poco más de las subastas online. “Sobre todo se trata de gente no habitué; porque había siempre gente compradora de subastas online de autos, materiales y chatarras, pero ahora la industria empezó de a poco a ofertar maquinarias industriales”, señala Mercado.

El sistema online es una solución para gente que no quiere viajar a Buenos Aires (que es donde se hace el 90% de las subastas presenciales). Lo que logra Internet es acercarlos sin necesidad de trasladarse; es una forma de unir el interior con la Capital Federal.

Según precisan Ardohain y Mercado, la mayoría de las grandes empresas participa en estas subastas online. Entre ellas, están Ford, YPF, P&G, Pampa Energía, Basf, Barrick, Telecom, Edenor, Unilever, Zurich, BBVA Francés, Pepsico, Adecoagro, Sinopec Argentina, Halliburton, Sodimac y Banco Santander Río.

Hay subastas donde se puede vender por $ 15 millones, pero otras en las que no se llega a $ 100.000. “No hay un volumen que uno pueda determinar a nivel mensual, porque es muy cambiante de un caso a otro”, dice Mercado.

Según Ardohain, hay dos tipos de clientes: las empresas que tienen productos para vender y la gente que quiere comprar. Tenemos dos campañas comerciales; por un lado, seguir traccionando firmas que tienen esta necesidad, y por otro, seguir incrementando nuestra base de compradores”, dice el ejecutivo. Y agrega: “Narváez Superbid tiene 60.000 compradores en la Argentina y más de 600.000 en América latina”.

Patricia Santillán, asistente contable en Agusti L, otra empresa de subastas, cuenta que el negocio está en temporada alta. “A diferencia de lo que sucede con la economía en general, mientras que el consumo cae, las ventas en estas subastas online sube. Lo que pasa es que, como cuesta más comprar un auto nuevo, la gente se vuelca a comprar uno usado en la subasta. Es un cambio en el consumidor”, opina la ejecutiva.

¿Cuánto se lleva la casa rematadora? “El servicio para las empresas vendedoras tiene costo cero (incluye tasación de bienes, loteo, publicación para la subasta, marketing y acompañamiento en facturación, cobranza y entrega de los bienes), pero al comprador le cobramos 10% del precio de venta”, precisa Ardohain.

Fuente: La Nación

http://www.lanacion.com.ar/2073036-subastas-online-la-bajada-del-martillo-se-muda-a-las-pantallas