Lo que hace un año eran simples “brotes verdes” aislados, hoy es una realidad: el sistema financiero local ve en 2017 un fuerte crecimiento del stock de créditos. Analistas económicos creen que, superadas las elecciones, si el Gobierno puede controlar las variables y consigue estabilizar la economía, la relación del crédito respecto al PBI podría expandirse para lograr terminar el mandato en niveles cercanos a los que tenía a mediados de los años 1990, cuando representaba el 5% del Producto.

El Gobierno consiguió llegar a octubre con un crédito en expansión: los préstamos en pesos avanzaron un 38% en lo que va del año y los nominados en moneda extranjera cerca de un 70% interanual.

Además del fuerte impulso que han tenido los créditos personales y prendarios, la novedad es el fuerte crecimiento que tuvieron los hipotecarios. Hasta el martes pasado, último dato que publicó el Banco Central al cierre de esta edición, el stock de créditos para financiar la vivienda logró superar los $ 100.000 millones. Esto representa una expansión superior al 80% interanual.

“Desde pisos muy bajos, el crédito está volando en la Argentina”, afirmó Elisabet Bacigalupo, economista de la consultora Abeceb. “Esto a su vez tiene un claro nivel expansivo sobre el nivel de actividad”, indicó.

Más allá del test

Superado el test electoral, los analistas creen que el Gobierno deberá avanzar en ciertas materias pendientes, como el manejo del déficit fiscal, la corrección de la inflación y las reformas estructurales en materia de mercado de capitales, legislación laboral y tributaria. De esta manera se podría consolidar la expansión del sistema.

Para Guillermo Barbero, socio de First Corporate Finance Advisors: “Pueden irse alineando los planetas. Necesitamos que haya un realineamiento de las condiciones de mercado, que si se dan, pueden llevar al sistema financiero a crecer al ritmo de sus pares regionales en una década, siendo razonables. Aunque en la Argentina tanto los períodos de crecimiento como de crisis se dan en forma más rápida”, dijo.

En este objetivo de máxima, es clave la postura que tome el Central en su política monetaria. “La expansión del crédito en cierta manera neutraliza el efecto restrictivo de la suba de tasas. Es mucho más difícil bajar la inflación en un escenario de reactivación que en uno de recesión”, advirtió Bacigalupo.

Para la economista, “todo depende de la demanda de dinero. Si el Gobierno es exitoso en hacer que la gente prefiera quedarse con los pesos, le da margen al BCRA para bajar el stock de Lebac y esto a su vez permite que aumente la capacidad prestable del sistema. Si estas cosas no se coordinan, puede haber un límite a la expansión del crédito”, añadió. Dentro de este puzzle, el financiamiento a la vivienda es una pieza fundamental. Según datos del último Informe de Política Monetaria del BCRA (IPOM), el 90% de los nuevos créditos hipotecarios está nominado en UVA. Los analistas sostienen que el stock de estos créditos indexados pueden duplicarse en tan sólo un año y observan con cautela por una posible diferencia de velocidades con respecto a los depósitos atados a la inflación.

Aunque para Bacigalupo es difícil que en los próximos años el crédito escale a este mismo nivel, las perspectivas “son positivas”. En este sentido, Barbero señaló: “Lo disruptivo del crédito hipotecario es el plazo. En la Argentina, el endeudamiento de las personas es muy de corto plazo, debido a la falta de confianza en el sistema y a su poca capacidad de ahorro. Los créditos hipotecarios a 15, 20 o 30 años vienen a romper esta lógica”.

Fuente: El Cronista

https://www.cronista.com/finanzasmercados/Por-hipotecarios-el-sistema-financiero-podria-triplicarse-en-los-proximos-anos-20171023-0024.html