En medio de una pelea interna entre compradores e inversores de las torres que rodean al Palacio Roccatagliata en el barrio de Coghlan, unos y otros arman borradores de demandas. Calculan que las que apuntan al Gobierno porteño podrían superar los u$s 150 millones para exigir un resarcimiento ante la imposibilidad de concluir la obra y habitar los más de doscientos departamentos que están vendidos.

Hoy mantendrán una reunión los desarrolladores para acordar los pasos a seguir en caso de ser demandados. A la vez, la obra sin terminar amenaza con convertirse en otro “Elefante Blanco” en uno de los coquetos barrios de la Capital Federal.

Las torres se levantaron en torno al Palacio Roccatagliata, una casona de 1900 que ofició por entonces de lugar de descanso o veraneo de la familia Roccatagliata, teniendo en cuenta lo apartada que estaba la zona del centro de la Ciudad.

La obra quedó frenada por la Justicia, en forma definitiva, a fines del año pasado, como consecuencia de la presentación de un amparo del exlegislador porteño Gustavo Vera y la Cámara porteña confirmó que se trataba de una construcción del algún modo ilegal al no acotarse a las normas de la zona, entre otras cuestiones, aunque contaba con un permiso para la edificación otorgado por la administración porteña durante la gestión de Mauricio Macri.

Por un lado, un grupo de damnificados que representa el abogado Facundo Etchenique, espera concluir las instancias de dos mediaciones para iniciar juicio a los desarrolladores, y también al gobierno porteño. Dentro de los desarrolladores, los compradores de los departamentos inconclusos incluyen al ingeniero Juan Carlos Fernández, quien a su vez se considera damnificado.

Fernández, quien a su vez integra Natal Inversiones, permutó los terrenos para la obra, a cambio de 50 departamentos , 20 cocheras y algunas bauleras. Asegura estar dentro del grupo de perjudicados y, como el resto aguarda a que el Tribunal Superior de Justicia porteño se exprese sobre un recurso de queja. Es decir, defina si puede fallar en el caso como última instancia. Es también los que espera la administración de Horacio Rodríguez Larreta que sabe de la amenaza de los juicios que pueden avecinarse.

Fernández aseguró a este diario que “también soy un damnificado” y cuenta que en el lote había una estación de servicio y que decidió que era más favorable para la zona el complejo de departamentos. Se trata de dos torres, de 28 y 13 pisos y estarían vendidos ya unos 275 departamentos. La última venta se realizó a u$s4 mil el metro cuadrado.

Para Etchenique “Juan Carlos Fernández y su hijo integran sociedades que desarrollaron Palacio Roccatagliata, no son damnificados del proyecto, pueden serlo del Gobierno de la Ciudad” y asegura que “mis clientes compraron los departamentos como vivienda y pagaron 80% y 100% de su valor, pusieron sus ahorros y están desesperados. Mis clientes contrataron con empresas no con el Gobierno de la Ciudad”.

Sin embargo el abogado se prepara para el juicio contra los desarrolladores para reclamar el dinero de quienes compraron unidades de vivienda, pero también para demandar a la administración porteña que otorgó el permiso de construcción, aparentemente con normas urbanísticas contrarias a las disposiciones para la manzana de la calle Roosevelt al 3100.

Las torres están ya construidas en más de 50% de la totalidad de la obra y fueron paralizadas después de cuatro años y podría quedar así por mucho tiempo más mientras se esperan las instancias judiciales y sin ninguna propuesta alternativa.

Fuente: Ambito.com

http://www.ambito.com/915308-por-torres-paralizadas-de-palacio-roccatagliata-estiman-que-larreta-debera-pagar-us150-m