A lo largo de los más de dos años de gestión del presidente Mauricio Macri, el precio del metro cuadrado en dólares de los departamentos usados aumentó en todos los barrios porteños a razón de un 20% en promedio. En parte, eso se debe al boom de créditos hipotecarios que promovió la gestión actual, pero también a la suba del costo de la construcción de las nuevas unidades, un fenómeno atado a la inflación.

En ese contexto, sin embargo, hay algunas zonas de la Capital Federal que se encarecieron por encima del promedio y otras que estuvieron por debajo de él.

El gran ganador entre noviembre de 2015 y febrero de 2018 es el barrio de Saavedra , que con un 36,4% de crecimiento en los valores (pasó de U$S870 a U$S2550 el metro cuadrado), presenta un nivel intenso de actividad debido a los edificios nuevos que se están construyendo.

Del otro lado de la lista están Barracas (que saltó de U$S1840 a U$S2025) y Parque Avellaneda (de U$S1690 a U$S1860), que con un 10,1% de incremento son los que menos se encarecieron.

El director de Reporte Inmobiliario, José Rozados, resaltó que lo importante es el promedio general del 20% de aumento por el mayor efecto de los créditos hipotecarios y, en cuanto a Saavedra, dijo que hay un “factor derrame” por una mayor cantidad de desarrollos nuevos que arrastran el precio de los usados.

Para el caso contrario, por ejemplo, de Barracas, dijo que no es posible hacer una lectura total porque no es un barrio homogéneo, sino que la zona en torno a la avenida Montes de Oca y la plaza Colombia se mueve más allá del promedio.

Si Saavedra se lleva el oro, el resto del podio lo completan San Cristóbal (34% de aumento del valor del metro cuadrado) y Villa Devoto (30,2%), seguidos de Villa Crespo (29%), Chacarita (28,8%), Belgrano C (27,6%) y Palermo (27,5%).

En tanto, según los datos de Reporte Inmobiliario, además de Barracas y Parque Avellaneda, entre los menos favorecidos, están Colegiales (12,2%), Once (13,2%), Congreso (13,5%), Belgrano R (14,6%), San Nicolás (14,6%), Flores (15%), Boedo (15,1%), Constitución (16%), Villa Urquiza (16,8%), Parque Patricios (17,1%) y Liniers (17,1%).

La avenida Juan Bautista Alberdi, en Flores
La avenida Juan Bautista Alberdi, en Flores Fuente: LA NACION – Crédito: Silvana Colombo

Consultado por LA NACION, el presidente del Colegio Único de Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires (Cucicba), Armando Pepe, dijo que “las propiedades subieron más que nada en el primer cuatrimestre de 2017, cuando el dólar saltó de $15 a $17, después de que estuviera planchado por meses mientras había subido el costo de construcción”.

En tanto, sobre el barrio de Saavedra, Pepe dijo que hay bastante demanda en la zona y que se está construyendo mucho sobre Balbín, hacia General Paz. “Es infernal la cantidad de obras que hay. La tierra se encareció en Belgrano y entonces los desarrolladores se movieron a Villa Urquiza y ahora, a Saavedra”, explicó.

Por su parte, Héctor D´Odorico, titular de Hector D´Odorico Negocios Inmobiliarios, sostuvo que el período del gobierno de Macri se puede dividir en dos partes: el primer año, con el fin del cepo, y a partir de agosto y septiembre de 2017, cuando hubo una explosión con los créditos hipotecarios.

“Nosotros veníamos con una demanda retenida que encontró su ubicación y después había inquilinos, hijos que vivían con sus padres o personas con necesidad de compra que no llegaban a pagar el precio de un inmueble. Faltaba el vehículo para esa demandaque fueron los créditos hipotecarios. Es lo que estamos viviendo y disfrutando”, aseguró.

Por otro lado, analizando por qué suben algunos barrios más que otros, dijo que en algunos lugares hay una explosión mayor porque el crédito explotó la demanda que muchas veces busca más metros cuadrados antes que mejores accesos. “Es probable que si tenés US$30.000 y te dan un crédito en UVAs por US$70.000 y necesitas un tres ambientes, te vayas a la periferia, donde bajan los valores del m2. Son lugares más retirados con menos transporte, pero se van poblando”, resumió.