El aumento de los precios de los alquileres en la ciudad de Buenos Aires está haciendo subir la demanda en zonas alternativas del conurbano bonaerense. Según datos oficiales, la suba del costo del alquiler en la Capital Federal en el primer trimestre de este año promedió el 35% con respecto al mismo período del año anterior. Esto empezó a impulsar a los potenciales inquilinos a buscar vivienda en los cordones cercanos a la CABA, donde, según distintos relevamientos, los precios son más baratos.

En la Capital Federal, el precio promedio del metro cuadrado en alquiler aumentó un 35,1% para los monoambientes usados, un 34,3% para los departamentos de dos ambientes y un 35,7% para los de tres ambientes, según datos de la Dirección de Estadísticas de la ciudad. En cambio, los aumentos en la provincia de Buenos Aires oscilan entre el 26 y el 30 por ciento.

Alejandro Bennezar, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina, explicó que si bien en la ciudad los alquileres promedio siempre fueron superiores a los de la provincia, el precio podría generar una migración hacia zonas limítrofes con la Capital Federal.

“El aumento de precios produce una demanda creciente que inevitablemente va hacia los lugares accesibles y mejor conectados con la Capital, por una cuestión de cercanía. La oferta es constante porque la construcción sigue, pero a medida que la gente se desplace hacia esos lugares va a presionar más los alquileres en el conurbano”, dijo.

La tendencia en general es el desplazamiento a localidades contiguas para conseguir mejores precios (ya sea en alquileres o en costos de mantenimiento como expensas o el transporte) o para alquilar un espacio más grande. Las ciudades que se revalorizan más son las del llamado primer cordón del conurbano bonaerense, que incluye Avellaneda, Lanús y Lomas de Zamora, en el sur; San Martín, en el noroeste, y Vicente López y San Isidro, en el norte, entre otras.

Marcelo Bebenco, presidente de la Cámara Inmobiliaria bonaerense, señaló que los precios de los alquileres en la provincia de Buenos Aires siguieron el ritmo de la inflación, mientras que en la Capital Federal “esa diferencia no es solo por la inflación, sino también por la retracción de la oferta, el traslado de los gastos del locatario al locador y la desinversión privada en inmuebles para rentas, entre otros puntos”.