La compraventa de inmuebles en la ciudad de Buenos Aires cayó por tercer mes
consecutivo en agosto. Y fue la baja interanual más fuerte del año. Según el registro que realiza el Colegio de Escribanos porteño, hubo 4549 escrituras, contra las 6027 de igual mes del año pasado, lo que implica un retroceso del 24,5%.

En tanto, si se comparan las operaciones con crédito, en agosto de 2018, hubo 639 casos
contra los 1605 del mismo mes del año anterior. Una caída del 60%.
Consultado por LA NACION, el presidente de Reporte Inmobiliario, José Rozados, dijo
que la participación del crédito es cada vez menor, lo que explica las caídas más
profundas en la cantidad de escrituraciones en comparación a meses del año pasado que
habían sido muy buenos en materia de operaciones apalancadas con préstamos.
“La caída interanual de escrituras con crédito es superior al 60%. Antes, mes a mes, la
tasa de crecimiento de operaciones con hipoteca superaba holgadamente al aumento de
las escrituras, ahora se está dando el fenómeno inverso”, señaló.
“Como preveíamos, ya en mayo de este año, el impacto de la devaluación en los precios
de los inmuebles iba a generar una drástica reducción en la cantidad de tomadores de
créditos ante la imposibilidad de calificar con sus ingresos que se iba a acusar en el
segundo semestre del año”, agregó.
Si se compara contra el mes anterior, en cambio, la cantidad de escrituras de agosto
subió un 3% respecto a julio (4403 operaciones). Y una comparación de los primeros
ocho meses de 2018 da un crecimiento del 9,4% respecto del mismo período de 2017:
40.030 escrituras contra 36.605.
Pero las perspectivas no son las mejores en el corto plazo si se toma en cuenta que el
dólar promedio de agosto dio $30,91, mientras que en septiembre estaría cerca de los
$38.
El presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina, Alejandro Bennazar, explicó que el
mercado inmobiliario hoy se divide en dos grandes grupos: las personas que buscan
comprar inmuebles a través de crédito hipotecario y aquellos que tienen dinero
disponible para comprar sin recurrir a un préstamo.
“Con respecto a las líneas de crédito hipotecario, están planchadas y el que tiene el
dinero en mano todavía continúa en marcha y se anima a contraofertas porque quedó
solo en la búsqueda”, analizó Bennazar.
El titular de la cámara inmobiliaria consideró que la leve suba intermensual que se
observó en agosto surge de la actividad de los tomadores de créditos. “Hay un descenso de venta a partir de abril, mayo y junio. Eso se refleja 120 días después,
aproximadamente, y lo que se ve hoy puede ser efecto de mayo, donde la mayor
cantidad de los compradores se apresuró a poder calzar el crédito”, dijo.
Según los especialistas, con la suba del dólar y la devaluación, cambiaron las
condiciones para acceder a un préstamo hipotecario dejando afuera a un gran número
de personas.
De hecho, las últimas cifras de Reporte Inmobiliario calculan que para un préstamo que
cubra el 80% del costo de la propiedad en el Banco Nación, en mayo de 2017, cuando se
produjo el boom de la toma de créditos y el tipo de cambio aproximado era de $16,30, se
necesitaban $1.369.200 para comprar una propiedad de dos ambientes promedio en
Capital Federal (unos US$105.000). En cambio, con un dólar promedio a $39, el costo
de las propiedades avanzó a US$115.000, lo cual representó $4.485.000 en pesos. Esto
significó un aumento del 162,05% en moneda local.
Además, la cuota inicial en mayo de 2017 era de $6540 y ahora ronda los $22.916. En
tanto, el ingreso necesario por familia para acceder al préstamo era de $25.884 para
mayo del año pasado, mientras que esa cifra pasó a $90.721 (un incremento del
250,40%).

Fuente: Diario La Nación

https://www.lanacion.com.ar/2177374-la-venta-inmuebles-ciudad-cayo-245-agosto