La venta de inmuebles en la ciudad de Buenos Aires había comenzado el año con un envión por el dólar barato y la posibilidad de sacar un crédito hipotecario . Pero este empuje cambió de rumbo y se convirtió en una caída a partir de junio pasado, en el marco de la devaluación. Según el Colegio de Escribanos porteño, en 2018, el número de escrituras  bajó un 12,2% respecto de 2017, al pasar de 63.680 operaciones a 55.892.

De acuerdo con el habitual informe de la entidad, el primer cuatrimestre había arrancado con una suba del 37% con respecto al mismo período de 2017. Pero a partir de octubre, el consolidado comenzó a dar negativo. Mientras los primeros cinco meses del año fueron positivos, los últimos siete resultaron negativos frente a los del mismo período del año pasado.

En tanto, en el acumulado de los 12 meses, las escrituras con hipotecas fueron 13.054, lo que implica una baja interanual del 20,8% (el año pasado habían sido 16.487).

Consultado por LA NACION, el fundador de Reporte Inmobiliario, José Rozados, dijo que el 2018 se puede dividir en dos años muy distintos. “Hasta abril fue un año en el cual seguía el crédito hipotecario que era lo que traccionaba las escrituras porque la participación del crédito en las compraventas era proporcionalmente más alta. Y después de la devaluación fue un año totalmente distinto, sobre todo el segundo semestre, si bien inicialmente hubo una inercia. Solo hubo una baja del 12% porque al año lo salvó el primer cuatrimestre. Si hubiera sido todo como el segundo semestre la caída hubiera sido mayor respecto de 2017”, opinó.

Similar lectura tuvo el presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA), Alejandro Bennazar, quien dijo que la baja interanual “fue insignificante para lo que debería haber sido”. “El 2018 terminó muy bien y fue mejor que el 2016”, sumó.

En cuanto al corto y mediano plazo, Rozados dijo que mes a mes se van a seguir viendo caídas en el número de escrituraciones hasta abril y después esas caídas van a ser menores. “Hay que ver si empalma o si hay una recuperación cuando se compare el segundo semestre de este año. Por ahí da parejo o si hay alguna iniciativa de impulsar que se mueva el mercado puede llegar a haber algún alza pero eso a partir del segundo semestre”, explicó.

Bennazar, por otro lado, dijo que en las inmobiliarias se llevaron “una sorpresa” en diciembre y enero porque se concretaron reservas. “Lo que pasa ahora se va a ver en las escrituras de marzo-abril. Nosotros tenemos el indicador al momento, un termómetro. Al retirarse el crédito, continúa el mercado tradicional, los que tienen el dinero disponible y lo hacen valer. Esto hasta abril-mayo cuando habría una reactivación por la cosecha y la antesala electoral”, agregó.

Los números de diciembre
Las escrituras concretadas en diciembre de 2018 fueron 4656, lo que implica una baja del 41,1% respecto del nivel de un año antes, mientras que el monto total de las transacciones realizadas bajó 7%, con $18.695 millones.

En comparación con noviembre de 2018, los actos subieron 26,2% en cantidad y escalaron 10,3% en pesos.

El monto medio de los actos fue de $4.015.255 (US$103.352 de acuerdo al tipo de cambio oficial promedio): creció 57,9% en un año en pesos, mientras que en moneda estadounidense bajó 26,7%.

Al respecto, el presidente del Colegio de Escribanos, Claudio Caputo, dijo que los datos de diciembre reflejan un mercado más acotado. “Hay una diferencia importante entre las 8000 compraventas de hace un año y las menos de 5000 de hace un mes. Las operaciones que se realizaron tienen que ver también con una necesidad de venta sí o sí y eso puedo explicar una baja en ese precio promedio en moneda extranjera. El aumento del costo del mantenimiento de una unidad puede apurar a un vendedor a desprenderse de ese inmueble y, con ello, resignar el precio que tenía pensado original de venta”.

Por su parte, Rozados explicó que hay mucha oferta a “valores teóricos”, es decir a un nivel de precios que la demanda no avalaría. “Hay oferta a valores que son teóricos y respondían a otra dinámica de mercado: con un dólar más barato y con accesibilidad a crédito. Se podían avalar porque estaban esas condiciones que ahora no están. En una amplia cantidad de casos difícilmente puedan realizarse a esos precios. Si se quiere vender hay que ser flexible. Las operaciones que se están haciendo están en un orden mínimo de reducción de precios en dólares del 10% al 15% con respecto a los valores antes de la devaluación. Pero esto por sí solo no reactiva el mercado”, consideró.

Del lado opuesto, Bennazar sostuvo que los precios no están bajando porque el mercado espera una reactivación. “No se está dando la baja anhelada. No lo estamos viendo nosotros ni las publicaciones. El mercado espera una reactivación por las elecciones y la cosecha. Ya hay indicadores: la balanza comercial positiva y todo lo que tuvo que ver con la estabilización del dólar. Hoy es un moneda estable en $38 y tiene previsibilidad porque tenemos mes a mes lo que pasaría. Falta que el Estado vuelva a ser protagonista con el crédito hipotecario y con eso se seguirían actualizando los valores en dólares de las propiedades”.

Sin embargo, Caputo fue menos optimista por el momento ya que “la demanda que había provocado la gran cantidad de otorgamiento de créditos UVA, hoy no está”. “Ese nivel de crédito sí nos decía que había un mercado más sólido, pero hoy estamos lejos de decir lo mismo. Hay una incertidumbre crediticia que posterga operaciones o muchos que se habían entusiasmado se resignan a buscarlo”, concluyó.

Por: María Julieta Rumi

Fuente: Diario La Nación

https://www.lanacion.com.ar/2215080-la-venta-inmuebles-ciudad-bajo-122-2018