Cómo conjugar las buenas experiencias en los lugares de trabajo con el éxito en los
negocios es un dilema con el que convive la mayoría de las organizaciones. Es que las
empresas ya no tienen dudas de la importancia que tienen los espacios y el ambiente
laboral en el éxito de una empresa. De hecho, JLL, la compañía de servicios
inmobiliarios que ofrece desde gerenciamiento de propiedades hasta consultoría e
investigación realizó una investigación sobre el tema. Recientemente presentó
Workplace powered by Human Experience, una nueva serie de informes a nivel global
que incluyen una herramienta complementaria, Human Experience model, que analiza
cómo la experiencia en el lugar de trabajo puede ayudar a hacer prosperar los negocios.
“En un mundo impulsado por los datos y la innovación digital, el futuro del trabajo tiene
en realidad mucho más que ver con la gente de lo que uno podría pensar. Las
organizaciones ya no pueden concentrarse en facilitar un lugar para trabajar, sino que
necesitan crear espacios que le permitan a las personas alcanzar sus ambiciones. Apelar a lo que la gente quiere puede traer beneficios transformadores a los negocios”, afirma
Joselyn Gershberg, consultora de Workplace Strategy and Change Management en JLL
y una de las autoras del trabajo.
La experiencia que las empresas crean para su gente en el lugar de trabajo impacta de
lleno en el nivel de compromiso de las personas, en su sentido de empoderamiento y
sentimiento de realización profesional, dice el informe de JLL, que forma parte de la
iniciativa de investigación Future of Work, y basa sus hallazgos en consultas a ejecutivos
de 40 corporaciones alrededor del mundo y en los resultados de una encuesta anónima
hecha por separado a más de 7300 empleados de empresas con plantillas de más de 100
personas. De acuerdo a las conclusiones de este estudio, cerca de un 70 por ciento de los
participantes, por ejemplo, estuvo de acuerdo en que la felicidad en el trabajo es el
mejor ingrediente para garantizar una experiencia laboral única y casi el 90 por ciento
de los encuestados apoyó la idea de tener un Chief Happiness Officer en el trabajo, es
decir alguien dedicado al bienestar de los empleados. Sólo un 40 por ciento de los
empleados reveló sentirse, en promedio, muy comprometido con su trabajo, y considera
a la confianza y la amabilidad -que pueden ser promovidas mediante espacios de trabajo
dinámicos- como los factores de mayor impacto positivo en su compromiso laboral. El
52 por ciento de los empleados admitió estar totalmente satisfecho con su ambiente de
trabajo actual y un 42 por ciento , sentirse listo para pasar de tener un lugar de trabajo
personal y fijo a oficinas open-plan o ubicaciones flexibles. Casi la mitad de los
encuestado, es decir alrededor del 47 por ciento piensa que poder concentrarse en el
lugar de trabajo es la principal prioridad, demandando un mayor énfasis por parte de
las empresas en darle a los empleados la opción de elegir cómo, cuándo y dónde
trabajar. Felipe Acevedo, gerente de consultoria Latam de JLL señala que desde el punto
de vista del diseño, hay intervenciones que impactan en el bienestar y productividad.
Menciona, por ejemplo, la importancia del trabajo basado en actividades . Se trata de
una tendencia que apunta a transformar el diseño de las oficinas y las políticas de una
compañía para que las personas puedan, elegir cómo, cuándo, dónde y con quién
trabajar. “Esta alternativa busca implementar una paleta de espacios dentro de los
cuales se encuentran distintas opciones de estaciones de trabajo, áreas de colaboración,
zonas de concentración y espacios formales e informales, entre otros, que se adecuan a
las diferentes necesidades que puede tener un empleado durante la jornada laboral.
Además de proporcionar variadas opciones de trabajo, este formato estimula la
movilidad dentro de las oficinas, así como encuentros casuales que es donde surgen las
mejores y más rápidas decisiones. Algunos ejemplos incluyen phone booths, salas de
diferentes capacidades, espacios de concentración, brainstorming room, salas de
reuniones abiertas, lounges o pantys, entre otros”, detalla Melisa Ladera, Consultor de
Workplace Strategy and Change Management y autora del informe.
Ladera agrega también la importancia de introducir espacios de socialización, ocio y
comunicación que permitan a los empleados tener la opción de tomar un descanso y
compartir con otros colegas para intercambiar ideas y reforzar los vínculos de camaradería. El principal referente, dice, es el comedor o cafetería, pero también se
refiere a jardines, salas de juegos y zonas especiales para trabajar en equipo.
Un desafío al que se enfrentan las grandes empresas es que tienden a tener espacios con
una clara identidad corporativa, que muchas veces no es alineada a la flexibilidad de
espacios, generando dificultad en el proceso de cambio. Para cada tipo de empresa es
importante considerar lo que predomina en sus necesidades, objetivos, visión y la
cultura organizacional”, dice Acevedo ¿Cómo construir mejores espacios?
Destaca, en este sentido, algunas claves a tener en cuenta. El layout, por ejemplo, tiene
un gran impacto en la estructuración de los patrones de desplazamiento de las personas,
así como en sus posibilidades de encuentro e interacción, ayudando a modelar la cultura
organizacional. A su vez, Feingold señala la necesidad de incorporar elementos de
diseño que permitan el reconocimiento espacial y la recordación, ya que la memoria
espacial necesita referencias visuales para determinar nuestra ubicación y orientación
dentro de un entorno dado; cuando estas referencias faltan, se retrasa el aprendizaje de
la ubicación y se activa la respuesta de estrés.
La luz solar, sostiene, es fundamental para la regulación de los sistemas endocrino e
inmunológico, e influye en el correcto funcionamiento de los ritmos circadianos a lo
largo del día y de las estaciones. Los cambios de nivel y temperatura del color de la luz natural también afectan el estado de ánimo y la actividad de las personas: mientras que
la luz azulada tiene un efecto activador, la luz cálida tiene un efecto relajante. La
posibilidad de tener vistas al exterior -especialmente si se trata de entornos naturalesmejora el bienestar y el estado de ánimo de los empleados. Los paisajes verdes, por
ejemplo, ofrecen un mejor efecto, mientras que las extensiones de agua parecen ser
superiores al paisaje urbano.
Ningún detalle queda librado al azar y el CEO de Contract apunta otros factores que
también influyen en el bienestar y en la productividad: el contacto visual es uno de ellos.
Cita una investigación del Center for Brain and Cognitive Development de la University
of London, que afirma que es la base de la conexión humana. En este punto, factores
como la manera de distribuir el equipamiento dentro del espacio pueden influir mucho,
maximizando o minimizando las oportunidades de relacionarse y socializar. El ruido es
una variable muy relevante, ya que se trata de una de las causas más importantes de
distracción, disminución de la eficiencia y aumento del estrés e insatisfacción laboral.
Las formas con las que se materializa el ambiente de trabajo también pueden
proporcionar disparadores sensoriales. Feingold menciona un estudio realizado por
científicos del Harvard Medical School, que indica que preferimos las curvas y los
contornos suaves sobre aquellos agudos, porque instintivamente percibimos peligro
ante los objetos afilados. “Las investigaciones del psicólogo organizacional Craig Knight
de la Universidad de Exeter señalan que cuanto mayor es la percepción de control y
autonomía para adaptar el espacio de trabajo a las preferencias individuales mayor es la
sensación de bienestar psicológico de las personas y, por ende, el compromiso que
asumirán”, apunta Feingold.
La ingeniera María Cristobal, CEO de Buenos Aires Planning (BAP) -empresa dedicada
a la arquitectura y diseño de espacios de trabajo- señala que el buen diseño incide en el
ánimo de la gente, en la salud que dan los espacios abiertos y en mejorar la
comunicación, que es la base del éxito de una empresa en estos días. Acerca de los
amenities, sostiene que si bien hasta hace poco marcaron tendencia gracias al modelo
Google, con una marcada estética lúdica, hoy han dejado de tener el valor de antes. “El
ritmo del trabajo hace que ya no haya tiempo de jugar. La gente prefiere un ambiente
distendido para compartir y reunirse, y poder irse más temprano a la casa” sostiene. Por
otra parte, destaca que las oficinas de planta abierta son un hecho y ya no se va a volver
atrás. Cada organización, dice María Cristóbal, tiene una cultura relacionada con su
historia, su estrategia, su tipo de trabajo, sus valores y su política de recursos humanos.
“El proyectista de una oficina debería trabajar en conjunto y desde el principio con el
área de Recursos Humanos, cosa que no se da muy frecuentemente. La confianza y el
buen clima se puede lograr con ese trabajo en conjunto, y depende de la cultura
organizacional. Hoy los empleados tienen alta rotación, lo que hace que la retención de
talentos sea una preocupación de las empresas, por lo que las áreas de reunión
informales para que se puedan reunir entre ellos por trabajo o para compartir su vida
son muy valoradas. Es una preocupación central que los empleados estén cómodos en
su ambiente de trabajo”, concluye.

Fuente: Dario La Nación

https://www.lanacion.com.ar/propiedades/el-diseno-de-las-oficinas-influye-en-el-clima-laboral-nid2237899