Ayer por la noche, en el debate presidencial, Mauricio Macri deslizó un anuncio: desde enero, los créditos UVA se ajustarán por salario y no por inflación. Esta mañana, en diálogo con LA NACION, Iván Kerr, secretario de Vivienda, dio más precisiones sobre cómo será el cambio: la medida se aplicará al total de los tomadores y, para ejecutarla, se creará un fondo especial para cubrir las diferencias entre inflación e ingresos.

Desde el inicio de los créditos UVA, las cuotas que pagan los tomadores están indexadas según la evolución de la inflación. El cambio, entonces, es que desde enero quienes ya tienen un préstamo y quienes lo pidan desde ese momento pagarán actualizaciones que regirán según el Coeficiente de Variación Salarial (CVS) que elabora el Indec.

El objetivo es evitar mayores inconvenientes por el defasaje entre la suba del costo de vida y el aumento del salario. En 2018, por caso, la pérdida de poder adquisitivo fue de un 12% según estadísticas oficiales.

Hasta el momento, el CVS se utilizaba en los créditos UVA para disparar la cláusula gatillo por la que se extendían los plazos o para ponerle topes a la cuota (el Gobierno salió al rescate de varios tomadores cuyas cuotas se encarecieron 10 puntos más de lo que hubiera resultado si se ajustaba por el coeficiente en cuestión).

Desde inicios de septiembre pasado, el Gobierno acordó con los bancos un congelamiento de la cuota hasta fin de año para aquellos que accedieron a su única vivienda por un valor de compra inferior a las 140.000 UVA. Ahora, cuando termine la medida, el total de los tomadores (no solamente los que tienen “pisados” sus pagos) pasará a abonar una cuota mensual ajustada según su salario.

Cómo se implementará el ajuste por salarios

“Vamos a armar un fondo compensador para cubrir las diferencias para que los contratos de los tomadores de crédito con cada banco no se modifiquen. La diferencia entre lo que los tomadores paguen por CVS y lo que los bancos hubieran percibido si el ajuste fuera por inflación se compensará”, explicó Kerr.

De esa manera, si la inflación es mayor que la suba del salario, existirá este fondo para cubrir a los bancos. A la inversa, las condiciones para los tomadores no cambiarán, pero el fondo no se activará y los bancos percibirán la diferencia positiva.

El funcionario también explicó que se harán modificaciones sobre la resolución del Banco Central que dio origen a la UVA (unidad de valor adquisitivo) para que los créditos que se negocien desde enero paguen una prima de una cobertura, que Kerr calculó en un 1,5% mensual extra, para que el nuevo sistema de ajuste sea sustentable.

La intención a largo plazo, según el secretario de Vivienda, es “securitizar todo el sistema” y que los bancos puedan fondearse en el mercado de capitales para que crezca la cantidad de créditos otorgados. Kerr aseguró que el nuevo método de ajuste es “sustentable” para el próximo mandato.

“He escuchado a varios del Frente de Todos que han criticado la medida, pero no proponen cómo lo van a arreglar. Roberto Lavagna había propuesto un ajuste por CVS, pero tampoco resolvía cómo. Ahora encontramos la manera de hacerlo con seguridad jurídica”, opinó.

El secretario de Vivienda afirmó que todavía no se conoce cuál será el costo fiscal de ese fondo compensador y que dependerá de las proyecciones que puedan hacerse respecto de en qué momento del año convergerán salario e inflación.

Fuente: Diario La Nación