En materia de educación, desde la perspectiva de los profesores la conocida frase “siempre se aprende de los alumnos”, puede parecer un cliché. Sin embargo, en lo concerniente a la decisión de la modalidad del desarrollo de este tipo de clases, ciertamente tiene su base y su fundamento en los antecedentes brindados por los propios alumnos.

Hoy la modalidad de clases de la Escuela de Emprendedores Inmobiliarios Argentinos (EIA), de la Cámara Inmobiliaria Argentina, tiene sus antecedentes allí por el año 2009, en donde con el Máster en Dirección de Empresas Constructoras e Inmobiliarias (MDI) comenzamos el desarrollo de clases On-line, en cuyos primeros tiempos significó un gran desafío tecnológico y de esfuerzo educativo, cuando iniciamos la implementación de clases presenciales/on-line, siendo la clase viva destinada a los alumnos situados en un radio del Gran Buenos Aires y on-line para los residentes en el interior y exterior del país, transmitiendo la misma en vivo y en directo por medio de una plataforma de comunicación diseñada a tal efecto. Cuya circunstancia nos permitió ser pioneros en el desarrollo de esta metodología educativa en nuestro sector.

Hasta antes de semejante hito, habíamos observado el enorme esfuerzo que realizaban los profesionales provenientes del interior del país y de ciudades no tan cercanas a Buenos Aires para participar en el desarrollo de las clases presenciales, con un esfuerzo siempre digno de admiración. Dada la incomodidad de tiempo de viaje que representaba para el ritmo circadiano de las personas, como su traslado en condiciones razonables de seguridad al centro de la gran ciudad, atento al horario generalmente nocturno de las clases y cuyo regreso al hogar no estaba exento de posibles vicisitudes.

Por lo tanto, la frase señalada al inicio cobraba cada vez más vigencia por el crecimiento de la cantidad de alumnos en especial del interior del país, quienes también necesitaban acceder a cursos de prestigio que permitieran apuntalar el ejercicio profesional y sus negocios, ubicándolos en una condición de igualdad respecto a los profesionales de Buenos Aires, a cuyo grupo se fueron incorporando los provenientes del exterior del país y situados en aquellos centros urbanos que tienen un huso horario muy cercano al de Argentina.

Así también, fuimos observando que, aquellos profesionales quienes por su lugar de residencia debían participar de la clase presencial, llegado el momento también querían estar en igualdad de condiciones respecto a los alumnos de clase on-line y solicitaban hacerlo de la misma manera, lo que representaba un singular desafío desde la organización de la clase, resultando cada vez un mayor número de profesionales conectados en forma on-line, dada las facilidades que ofrecía por un lado la plataforma de comunicación, y por otro, la ausencia de tiempo de viaje, siendo un aspecto crucial para los profesionales quienes durante buena parte del día se encuentran con un cúmulo exigente de tareas.

Para ser más explícitos, dependiendo del lugar de residencia o laboral en muchos casos, tanto el viaje de ida, como el de regreso desde las aulas, representaba la misma cantidad de horas del dictado de clases, con su concebido costo de traslado, ya sea en transporte público o su propio vehículo personal. En consecuencia, las ventajas de la clase on-line estaban absolutamente a la vista.

De esta forma la capacitación y la apertura de los conocimientos del sector permitió alcanzar no solo un ámbito federal, sino también Internacional, sumando a cada año nuevas experiencias en el desarrollo de las clases presencial/on-line, quienes con el devenir del tiempo y a consecuencia del Covid-19 se terminaron de transformar exclusivamente en clases on-line.

La experiencia de clases On-Line

Desde la experiencia inicial alcanzada con el Máster MDI, a partir del año 2016 hemos incorporado la metodología señalada a todos los cursos de la Escuela EIA. En el siguiente gráfico podemos visualizar los datos estadísticos de la evolución de la cantidad de alumnos y su modo de participación, en este caso del Curso ¿Cómo Desarrollo Mi Primer Emprendimiento Inmobiliario?, cuyas cifras nos permiten contar con una dimensión de lo acontecido en el desarrollo de las clases presenciales y on-line.

Recordemos que, desde el comienzo del impacto del Covid-19 y el establecimiento del “aislamiento social, preventivo y obligatorio” ocurrido en marzo de 2020, todos los cursos de la misma pasaron a ser exclusivamente on-line, por lo cual ante la imposibilidad de desarrollar las clases presenciales ya estábamos preparados y esta circunstancia no significó modificación alguna en cuanto a la metodológica ya utilizada en años anteriores.

En el gráfico anterior podemos visualizar el crecimiento de la cantidad de alumnos y especialmente a partir del año 2020 en donde las clases pasan a ser exclusivamente en forma on-line, coincidente con el período de aislamiento señalado, realizando dos cursos en cada año y logrando así casi duplicar el total de profesionales participantes. En donde, en forma acumulada entre 2016 y 2020, al momento de la inscripción el 38,08% de los alumnos provinieron del interior y del exterior del país.

Recordamos también que, en momentos de cursos presencial/on-line, antes de 2020, existió un volumen relevante de alumnos y si bien su residencia se encontraba situada en el Gran Buenos Aires, por razones de tiempo de viaje terminaron haciendo uso de la modalidad on-line.

A su vez, en repetidas ocasiones hemos logrado comprobar que, para los profesionales residentes en el interior del país, les resultaba ser más económicos nuestros cursos respecto de otros ofrecidos en forma presencial en determinadas ciudades cabeceras, tanto por los tiempos de viaje, el pago de estadía de hoteles y los costos de movilización para cada clase; todo ello sumados a la posibilidad de participar desde su propia casa u oficina, sin alejarse de la familia y de sus negocios.

Lo señalado demuestra que la educación on-line llegó para quedarse, principalmente en el segmento de profesionales del mercado de construcción, desarrollo y comercialización inmobiliaria, en donde los tiempos de viaje normalmente conspiran con la posibilidad de contar con un espacio de tiempo para participar de un curso de perfeccionamiento. Como es sabido, para ellos “el tiempo es oro” y como indicamos anteriormente, la ventaja de tener un menor costo asociado a la concurrencia y participación del curso; contabilizando como tales, el costo del transporte, peajes, combustible del vehículo y costo de estacionamiento, entre otros.

Por otra parte, en tiempos complejos de cambio climático, con todos los alumnos conectados en forma on-line, partiendo del supuesto que ellos concurrieran al curso si este fuera presencial con su vehículo personal[1], estaríamos produciendo en su conjunto un ahorro de 3,08 tn/CO2, cuyo volumen en forma comparativa representa  aproximadamente  el  total  de emisión de  dióxido  de  carbono ( CO2) de una vivienda durante un año; en donde todos los esfuerzos para disminuir estas emisiones y cuidar nuestro planeta siempre son válidos.

En conclusión, el desarrollo de las clases on-line no solo está sustentado en los beneficios económicos y temporales para los profesionales, el alcance federal e internacional de los conocimientos y la alta contribución en la disminución de los efectos del cambio climático, siendo un alto compromiso que tiene la Cámara Inmobiliaria Argentina con la preservación de nuestro medio ambiente.  

Autor: Juan Carlos Franceschini Director Máster MDI Argentina y Escuela EIA (CIA)


[1] Este supuesto considera un curso de 10 clases, con un total de 30 alumnos y que todos concurren con un auto mediano de combustión a nafta, cuya residencia se sitúa a un promedio de 36 kilómetros del lugar de dictado del mismo y debiendo desplazarse por un recorrido de 72 km.